Factoring en Colombia: regulación, requisitos y puntos clave para las empresas

Cuando una empresa evalúa opciones para obtener liquidez y encuentra el factoring como una de ellas, una de las preguntas más importantes no es solo cómo funciona el factoring, sino también cómo está regulado en Colombia.

Y tiene sentido. Antes de negociar facturas, cualquier organización necesita saber si existe un marco jurídico claro, qué requisitos deben cumplirse y cómo se protege la trazabilidad de la operación.

En Colombia, el factoring cuenta con una base normativa definida que ha evolucionado con el tiempo, especialmente con la consolidación de la factura electrónica de venta como título valor y la creación de herramientas como RADIAN, (plataforma administrada por la DIAN), que permiten registrar y consultar la trazabilidad de este tipo de facturas.

En este artículo te explicamos de forma sencilla la regulación del factoring en Colombia, qué normas son las más relevantes y qué deben tener en cuenta las empresas que quieren usar este mecanismo de manera segura y estructurada.

¿El factoring está regulado en Colombia?

Sí. El factoring en Colombia tiene regulación, y esa regulación no depende de una sola norma, sino de un conjunto de disposiciones que han construido el marco legal del mecanismo.

Uno de los pilares es la Ley 1231 de 2008, que unificó la factura como título valor y estableció bases importantes para su circulación como instrumento de financiación. Más adelante, el desarrollo normativo de la factura electrónica como título valor se fortaleció con la expedición del Decreto 1349 de 2016, el Decreto 358 de 2020, el Decreto 1154 de 2020 y la reglamentación técnica de la DIAN sobre RADIAN, especialmente la Resolución 000085 de 2022.

En otras palabras, hoy el factoring en Colombia se apoya tanto en la normativa comercial tradicional como en el ecosistema de facturación electrónica y registro de eventos que permiten la circulación de la factura electrónica como título valor.

La base legal: la factura como título valor

Para entender la regulación del factoring, primero hay que entender algo fundamental: el mecanismo gira alrededor de la factura como título valor.

La Ley 1231 de 2008 fue clave porque consolidó la factura como un instrumento con vocación de circulación y financiación. Además, el Código de Comercio contempla los requisitos de la factura como título valor y prevé expresamente que el Gobierno reglamente la puesta en circulación de la factura electrónica con esa calidad.

Esto es importante porque el factoring no se basa simplemente en “ceder una cuenta por cobrar”, sino en negociar un activo que, cuando cumple los requisitos legales y operativos, puede circular como título valor. Esa estructura jurídica es precisamente la que le da solidez al mecanismo.

Factura electrónica como título valor: qué cambió en Colombia

La regulación del factoring en Colombia dio un paso decisivo con la evolución de la factura electrónica de venta como título valor.

El Decreto 1154 de 2020 definió la factura electrónica de venta como título valor como un título valor en mensaje de datos, expedido por el facturador electrónico, que evidencia una transacción de venta de bienes o prestación de servicios, entregada y aceptada por el adquirente, y que debe cumplir con los requisitos normativos aplicables.

A partir de allí, la DIAN desarrolló el sistema RADIAN como plataforma para registrar la hoja de vida de estas facturas y los eventos asociados a su circulación. La propia DIAN explica que RADIAN permite el registro, consulta y trazabilidad de las facturas electrónicas de venta como título valor que circulan en el territorio nacional, lo que fortalece la confianza para empresas, inversionistas y demás participantes.

Esto transformó el ecosistema del factoring en Colombia, porque llevó el proceso a un entorno más digital, trazable y estructurado.

¿Qué es RADIAN y por qué es importante en el factoring?

RADIAN es la plataforma de la DIAN que registra la trazabilidad de la factura electrónica de venta como título valor y los eventos asociados a su circulación. Según la DIAN, allí se puede registrar la “hoja de vida” de la factura y verificar quién es su tenedor legítimo, además de consultar eventos relevantes para operaciones como el factoring electrónico.

Para las empresas, esto tiene varias implicaciones:

  • aporta trazabilidad a la circulación de la factura;
  • ayuda a dar mayor claridad sobre los eventos asociados al título valor;
  • y fortalece la confianza del mercado frente a la negociación de facturas electrónicas.

Requisitos clave para que una factura pueda negociarse

Aunque cada operación debe analizarse según sus condiciones, hay un punto general que no cambia: para que una factura electrónica pueda circular como título valor y participar adecuadamente en este tipo de esquemas, debe cumplir requisitos legales y operativos.

La regulación y la documentación técnica asociada a RADIAN exigen, entre otros elementos, la validación de ciertos eventos como el acuse de recibo de la factura y el recibo del bien o prestación del servicio, además de otros requisitos previstos por la normativa comercial y tributaria. La DIAN ha reiterado que estos eventos son relevantes para la inscripción y circulación de la factura electrónica como título valor.

Por eso, desde la perspectiva empresarial, la regulación del factoring en Colombia no se limita a “tener una factura emitida”. También exige orden documental, cumplimiento en la emisión y claridad sobre los eventos que soportan la circulación del título valor.

Geocapital: acompañamiento experto dentro de un entorno regulado

Cuando una empresa evalúa una operación de factoring, no solo debe revisar el cumplimiento de los requisitos legales para negociar la factura o la necesidad de liquidez. También debe analizar con quién realiza el proceso y dentro de qué entorno se estructura la operación.

En Geocapital, como comisionista de bolsa autorizado, acompañamos a las empresas en la negociación de facturas electrónicas dentro de un esquema formal, estructurado y con respaldo institucional. Esto es especialmente relevante para compañías que buscan una alternativa de liquidez, pero que al mismo tiempo necesitan claridad sobre el proceso, soporte técnico y confianza en cada etapa de la operación.

Nuestro rol no se limita a conectar una necesidad con una oportunidad de negociación. También acompañamos a cada empresa para que entienda mejor el mecanismo, revise adecuadamente sus facturas y estructure su operación dentro de un mercado organizado.

¿Por qué es importante operar dentro de un mercado estructurado?

En este tipo de operaciones, el entorno sí importa.

No es lo mismo negociar facturas en escenarios poco claros que hacerlo dentro de una infraestructura de mercado con procesos definidos, trazabilidad y reglas de operación. Para las empresas, esto representa una diferencia importante porque permite que la negociación se desarrolle con mayor orden, visibilidad y confianza.

A través de Geocapital, las empresas pueden acceder a este mecanismo dentro del ecosistema de la Bolsa Mercantil de Colombia, único escenario bursátil para la negociación de facturas electrónicas, lo que aporta un marco formal e institucional.. Esto fortalece la confianza de quienes participan en la operación y permite que el proceso se desarrolle en un entorno más sólido y transparente.

Qué debe tener en cuenta una empresa frente a la regulación del factoring en Colombia

Desde la práctica, entender la regulación del factoring en Colombia no significa memorizar normas. Significa tener claridad sobre los elementos que hacen viable una operación bien estructurada.

En Geocapital acompañamos a las empresas para que puedan revisar aspectos clave como:

  • que la factura electrónica cumpla las condiciones necesarias para su negociación,
  • que exista trazabilidad y soporte documental adecuados,
  • que el proceso se estructure correctamente desde el inicio,
  • y que la operación se realice dentro de un entorno formal y confiable.

Este acompañamiento es importante porque el factoring no debe verse solo como una salida rápida de liquidez, sino como una herramienta financiera que debe usarse con criterio, orden y respaldo.

Si tu empresa quiere conocer cómo aplicar este mecanismo de forma segura y estratégica, te invitamos a contactarnos aquí

Andrés Alvis
Comisionista de bolsa